Realizar un test para confirmar un embarazo, especialmente cuando éste es muy deseado, puede generar a la pareja cierta tensión y dudas sobre si la prueba se habrá en el momento adecuado y si sus resultados serán fiables. Para evitar este tipo de situaciones es importante conocer qué es un test de embarazo, en qué consiste y cuándo es mejor hacerlo.

 

Pruebas y test de embarazo para confirmar la gestación

Existen dos tipos pruebas para confirmar el embarazo:

Test de embarazo de venta libre en farmacias (test de embarazo caseros)

Estos test tienen como objetivo detectar la presencia en la orina de la mujer de gonadotropina coriónica (HGC), también llamada “hormona del embarazo”. Se trata de una prueba de orina muy sencilla que puede realizarse en el propio domicilio.

La fiabilidad de los test de embarazo caseros es relativamente alta, situándose  entre un 75% y un 97% cuando el resultado es negativo y en un 99% cuando es positivo. Aún así, para confirmar un posible embarazo habrá que realizar pruebas médicas de laboratorio más precisas.

Pruebas de laboratorio (Análisis de orina y de sangre).

Este tipo de pruebas las solicita directamente el médico y confirman con seguridad el embarazo a través de un análisis de orina, sangre o ambos.

El test de análisis de orina es similar al test de embarazo casero y debe hacerse cuando la mujer tiene más de un mes de retraso en su menstruación.

Respecto al análisis de sangre, es la prueba de embarazo más precisa ya que la hormona HGC se detecta en sangre a partir del séptimo día de la ovulación, es decir, apenas una semana después de la posible concepción.

 

¿Cómo se hace el test de embarazo casero?

En el mercado existen diferentes test de embarazo y aunque todos son similares siempre es importante leer las instrucciones del fabricante.

Normalmente se presentan como una tira reactiva que cambia de color al detectar la presencia de la hormona del embarazo. La tira está protegida con una tapa,  por lo que hay que desenvolverla e impregnarla directamente con la orina durante unos segundos. Después, se vuelve a tapar para que no se contamine al entrar en contacto con otras sustancias y se deja en una superficie plana.

Si el resultado es positivo, en unos minutos podremos ver el cambio de color en la tira (habitualmente unas rayitas), aunque algunos test ofrecen un resultado más completo indicando, incluso, la semana de gestación. En ambos casos se recomienda acudir al médico cuando antes para realizar las pruebas de laboratorio definitivas.

 

¿Cuándo es mejor hacer el test de embarazo?

La fecha en que se realicemos un test de embarazo es determinante para que sus resultados sean fiables y evitar falsos negativos.  Aunque hay test que son capaces de detectan la HGC desde el primer día, la presencia de esta hormona será mayor y definitiva a partir del séptimo día de la concepción coincidiendo con la ausencia de la menstruación.

Elegir el día para hacer el test de embarazo es más sencillo para las mujeres con ciclos regulares ya que pueden calcular un retraso de un día en la fecha prevista para su regla. Las mujeres con ciclos no regulares, puesto que pueden haber ovulado más tarde de lo que piensan, deberán esperar al menos una semana tras la fecha prevista para su periodo para realizar el test de embarazo.

Por norma general se recomienda hacer estos test con la primera orina de la mañana ya que ésta tiene una mayor concentración de HGC.

 

Cómo interpretar el test de embarazo y los posibles “falsos negativos”

La presencia de gonadotropina coriónica es definitoria para confirmar un embarazo. Sin embargo, sus niveles y cantidad no son iguales en todas las mujeres. Por eso a veces la tira reactiva del test de embarazo puede ser más clara y oscura. En todo caso, si la tira hace reacción, las posibilidades de embarazo son del 99%.

Por otra parte, los test de embarazo pueden darnos falsos negativos, es decir, que un test de negativo pero que la mujer esté embarazada. Esto sucede, por ejemplo, si una mujer se hace el test antes de tiempo y la presencia de hormona gonadotropina es todavía indetectable por sus niveles bajos. Lo mismo ocurre en los casos de reglas irregulares. En ambos, si la prueba ha dado negativa y la ausencia de menstruación persiste, lo recomendable es volver a repetir el test tres o cuatro días después dando tiempo a la secreción detectable de la hormona HGC.

Por último, algunas mujeres pueden producir un pequeño sangrado durante la implantación del embrión que puede confundirse con la menstruación. En estos casos se trata de un sangrado leve, que dura uno o dos días y es de color marrón.

Tips para quedarte embarazada

Recent Posts

Deja un comentario