Aunque existen muchos mitos  sobre el sexo en el embarazo, en líneas generales,  mantener relaciones sexuales durante la gestación no supone ningún riesgo y sólo en contadas ocasiones los médicos desaconsejan su práctica. Además, como verás a continuación, el sexo en el embarazo también puede ser beneficioso tanto para la madre como para el bebé.

 

Sexo en el embarazo: qué beneficios ofrece

Cuando una pareja busca tener un hijo mantiene más relaciones sexuales. Éstas tienen un componente emocional alto y, una vez confirmado el embarazo, éste ritmo debe mantenerse si mejora el estado anímico de los futuros padres.

Además de aportar beneficios emocionales, el sexo en el embarazo también es positivo en otros aspectos:

  • Ayuda a reducir el estrés en la madre y, por lo tanto, en el bebé.
  • Aumenta el autoestima. Durante la gestación el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios y puede sentirse menos deseada. Practicar sexo con su pareja ayuda a romper esta creencia y mejorar su confianza, pues la mayoría de los hombres siguen encontrando a sus mujeres atractivas durante el embarazo.
  • Reduce los dolores. En cada orgasmo la mujer libera oxitocina, una hormona que ayuda a combatir el estrés. La oxitocina, además, aumenta la tolerancia al dolor durante el parto.
  • Mejora el sueño. La relajación después de mantener relaciones sexuales puede ayudar a la madre a estar más relajada y a descansar mejor.
  • Sexo más placentero. Muchas mujeres disfrutan más del sexo en el embarazo porque su cuerpo está más sensible y su deseo aumenta.

 

¿Por qué aumenta la libido durante el embarazo?

Durante la gestación es relativamente común que las mujeres experimenten un aumento de su libido y su deseo sexual. Esto se explica por las altas dosis de progesterona, estrógeno y testosterona que produce su cuerpo. Algunos cambio fisiológicos (pechos más grandes y pezones más sensibles) también pueden hacer que la mujer se sienta más femenina y disfrute del sexo con menos presiones y mayor libertad.

Respecto a la intensidad sexual que experimentan  muchas mujeres en el embarazo, se deben a que en este periodo la pelvis tiene más riego sanguíneo y eso puede causar una leve hinchazón en los genitales, mayor cantidad de flujo vaginal y un aumento general de las sensaciones de placer.

Por contra, también existen casos en los que esta hinchazón puede resultar molesta y que los cambios no sean agradables. Algunas mujeres también experimentan cólicos similares a los de la menstruación durante o después del orgasmo, y eso puede reducir sus ganas de mantener relaciones sexuales.

 

Sexo en el embarazo: así es en cada trimestre

En función del trimestre de embarazo en el que te encuentres, el sexo tendrás unas características u otras. Descubre cómo debes comportarte dependiendo del mes de gestación en el que te encuentres.

Primer trimestre

A veces unir sexo y embarazo en las primeras semanas de gestación  no es fácil, sobre todo a nivel emocional, ya que están empezando a aparecer los primeros síntomas del embarazo. Por eso algunas mujeres, abrumadas por la novedad, lo evitan. Molestias como las náuseas  o el cansancio generalizado también pueden causar cierta reticencia. Sin embargo, en el primer trimestre de embarazo el sexo puede ser especialmente placentero para la pareja, sobre todo si lleva tiempo buscando un niño, ya que se sentirá más relajada y lo disfrutará sin presiones.

Segundo trimestre

Durante el segundo trimestre el sexo en el embarazo suele aumentar.  El cuerpo de la mujer ya se ha acostumbrado a esta nueva situación y se ha vuelto más “femenino”. Además, su tripita todavía manejable. Aún así conviene ir buscando posturas cómodas para la madre con penetraciones más suaves y menos profundas.

Tercer trimestre

Durante el tercer trimestre el sexo en el embarazo  es más complicado. La barriga tiene un tamaño considerable, la mujer puede sentirse más cansada y pesada, y el bebé se mueve más. Se aconseja evitar posturas en las que pueda caer peso en la barriga, así como aquellas en las que la tripa choca con la pareja.  

Algunas parejas evitan mantener relaciones sexuales en las últimas semanas por miedo a que se desencadene el parto ya que durante el orgasmo se producen contracciones uterinas. Sin embargo es muy poco probable que el parto de adelante únicamente por esta causa.

 Combinar el sexo con el ejercicio para embarazas será beneficioso tanto para la mujer como para el bebé que se está gestando.

¿En qué casos puede ser peligroso el sexo en el embarazo?

El sexo durante el embarazo no siempre es beneficioso, y más si no se adoptan unas prácticas mínimas que garanticen la total seguridad y disfrute.

  • Si el orificio uterino se abre antes de tiempo o si se rompe la bolsa amniótica se desaconseja el sexo en el embarazo porque puede causar infecciones.
  • En caso de amenaza de aborto o parto pretérmino.
  • Si sangras o manchas habiendo tenido o no relaciones sexuales.
  • Si tienes contracciones antes de lo normal.
  • Si los médicos detectan algún problema en la placenta (placenta previa, preemclapsia, etc.)
  • En embarazos múltiples o con riesgo de parto prematuro.
  • En caso de enfermedades como diabetes, asma o problemas cardíacos.

En todos los casos anteriores será el médico quien desaconseje a la pareja mantener relaciones sexuales durante todo el embarazo o durante parte del mismo. En este periodo también conviene protegerse especialmente ante enfermedades de transmisión sexual (ETS), que pueden ser más peligrosas al no poder ser tratadas con antibióticos. Por último, se recomienda a la pareja consultar con el médico sobre prácticas como sexo oral o sexo anal.

Tips para quedarte embarazada

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *