Hacerse una cirugía de nariz es una de las decisiones más importantes que puedas tener en la vida. Por ello antes de tomar la decisión de hacerte una rinoplastia con algún médico en concreto, debes conocer varios aspectos que tienen que ver con esta cirugía.

Los avances médicos hoy día aseguran un éxito total una operación de este tipo. No obstante siempre es necesario conocer a profundidad en qué consiste la rinoplastia y sus posibles beneficios; cuáles son los cuidados que debes considerar previo a la intervención quirúrgica; y los efectos secundarios no deseados que podrían presentarse.

En qué consiste la rinoplastia

Esta es una cirugía estética que se encarga de modificar la forma de la nariz. Con esta operación, puede aumentar, disminuir o cambiar la estructura de esta parte del rostro; bien sea punta o dorso, estrechar o ensanchar los orificios. Con este tipo de operación, también se pueden corregir traumatismos, problemas congénitos y respiratorios.

Un paciente que quiere hacerse una rinoplastia, busca una armonía que -desde su punta de vista-, no tiene en su rostro. Cuando un paciente cree eso, se convierte en un peso constante, debido a que se desarrollan una serie de complejos, por lo que afecta enormemente su autoestima y en muchos casos no lleva una vida normal y podría padecer ansiedad o depresión.

Uno de los objetivos principales de esta operación de cirugía plástica, es que la nariz no parezca operada, es decir, tiene que haber una armonía en el rostro.

A través de la rinoplastia, se consigue que la persona se sienta mejor consigo misma. Lo que sí se debe evitar es que esto se convierta en una especie de comodín para empezar a ir al cirujano por cualquier anomalía corporal. Por lo tanto has de evitar las intervenciones estéticas continuas.

Muchas personas suelen volverse adictas a las cirugías plásticas y esto es un error. Cuando sucede lo anterior, el médico cirujano es quien tiene la responsabilidad de darle a conocer qué es lo correcto y qué no.

La rinoplastia: qué aspectos debes conocer

Dependiendo del cirujano y al centro estético que vayas a acudir, el tipo de intervención que requieras y tu historia clínica, los aspectos que se tratan en la primera entrevista son variados. Normalmente suelen destacar los siguientes:

  • ¿Por qué quieres hacerte la rinoplastia? Cuál es tu objetivo con ello y cuáles son las expectativas que tiene. En este punto, el peor error, es considerar que quieres una nariz parecida a la de una persona concreta, debido a que todos los rostros son distintos.
  •  Tienes que dejarle claro al cirujano, qué rasgos de tu nariz no te gustan y por qué. También tienes que ser muy específico en cómo quieres que sea tu nariz.
  • Uno de los aspectos más importantes, es tener clara tu historia clínica. El cirujano debe conocer con exactitud tu estado de salud, sobre todo posibles enfermedades: alergias, cirugías, lesiones en la nariz, esto importa así haya sido reciente o no.
  • El cirujano debe tener claro cuáles son los medicamentos que consumes de manera habitual, incluyendo complementos dietéticos, alcohol, tabaco, drogas o sustancia de cualquier tipo.

Todos estos aspectos tienen como objetivo principal, que tu cirujano conozca exactamente tu situación. Si decidiste colocarte en sus manos, tienes que tener confianza tanto en sus habilidades, como en su criterio profesional.

En esta primera parte de la cirugía, también tienes que escuchar al doctor y hacerle caso a sus recomendaciones. Es importante que quede claro de cómo quedaría tu rostro después de la operación y hacer énfasis en qué puedes conseguir y qué no.

Siempre es bueno conseguir una segunda opinión,  pero considerando que ambos cirujanos sean reconocidos y no simples doctores que se dediquen a hacer intervenciones quirúrgicas en masa.

El cirujano tiene como responsabilidad, dejarte claro de cuáles son los riesgos que pueden causar una rinoplastia, efectos secundarios y hasta las posibles complicaciones.

Rinoplastia: qué problemas pueden aparecer

Todas las intervenciones quirúrgicas, por muy pequeñas que sean, conllevan una serie de complicaciones. Se trata de posibles situaciones indeseadas que tienen que ser ampliamente discutidas durante una consulta.

Entre los riesgos que conlleva una rinoplastia destacan:

  • Sangrado: hay una alta probabilidad durante o después de la cirugía. Hasta es posible que requiera tratamiento para detener el sangrado. Antes de la intervención quirúrgica, no tomes ningún medicamento, debido a que estos pueden aumentar el riesgo de sangrado.

Si sufres de hipertensión y no estás en tratamiento médico, podría causarte sangrado; por eso es importante que se sepa muy bien tu historia clínica. Cuando se acumula sangre debajo de la piel, se puede retrasar la cicatrización.

  •  Infección: las infecciones son inusuales después de la cirugía. En el caso que se presente algún tipo de infección se receta antibióticos.
  • Cicatrización anormal: siempre se espera una buena cicatrización de las heridas después de cualquier procedimiento quirúrgico. Si se presenta alguna anomalía, con tratamientos adicionales, se pueden corregir.
  • Adormecimiento de la nariz: aunque esto podría ocurrir, esto no es predecible. La disminución o la pérdida de la sensibilidad, podría llevar meses de recuperación.
  • Efectos a largo plazo: este tipo de alteraciones podrían ocurrir si hay exposición al sol, reabsorción  cartilaginosa, fuerzas intrínsecas en los cartílagos, remodelación de los huesos nasales, alteración en la cicatriz, etc. Es muy probable que sea necesaria efectuar nuevamente una cirugía para corregir la situación.
  • Desórdenes en la piel: este tipo de procedimientos es para darle forma tanto a la parte externa como la interna de la nariz. Una enfermedad en la piel, pueden ocurrir independientemente de la operación.
  • Reacciones alérgicas: es muy raro que una rinoplastia, desencadene una reacción alérgica, bien sea por cintas, materiales de sutura o algún medicamento. De presentarse alguna reacción, se resuelve con medicamentos adicionales a los que debes consumir por el postoperatorio.
  • Alteraciones de las vías nasales: pudiesen haber cambios después de una rinoplastia, sobre todo si el área que intervienen o modifican son las fosas nasales. Esto no alterará el flujo de aire ni la respiración. Quizá lo haga por unos días, pero no será algo prolongado en el tiempo.

Qué tener en cuenta antes de la rinoplastia

Existen una serie de cuidados y precauciones antes la rinoplastia que no puedes dejar de pasar por alto. Tu médico debe informarte bien y ponerlos en práctica porque algunos son previos y otros después de la operación:

  • No puedes fumar 15 días antes de la cirugía.
  • En el caso que tomes algún medicamento de manera constante, debes decirle a tu médico para saber si lo puedes consumir, 15 días antes de la cirugía.
  • El día antes de la cirugía, no puedes consumir alcohol ni ingerir comidas pesadas.
  • Ten clara la fecha de la operación. Debes realizar obligatoriamente todos los exámenes pre operatorios que te indicará el doctor.
  • 8 horas antes de la operación tienes que estar totalmente en ayunas. Trata en lo posible de pautar tus operaciones para las horas de la mañana.

En el caso que no tengas la total seguridad de poder llevar a cabo todos estos cuidados previos a la cirugía, debes estar en comunicación constante con tu cirujano para que prevengan riesgos y efectos secundarios poco deseados.

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