La ovodonación permite a una mujer tener un hijo utilizando un óvulo de una donante. Esta técnica está especialmente indicada para mujeres con problemas graves de fertilidad por problemas en sus gametos, edad avanzada o riesgo de herencia de enfermedades cromosómicas y genéticas graves. La ovodonación también es una de las técnicas de reproducción asistida con mayores tasas de éxito (alrededor del 70%).

¿En qué consiste la ovodonación?

La ovodonación ofrece a mujeres que no pueden tener hijos de la posibilidad de gestar un embrión por sí mismas. Este embrión es fruto de los óvulos de una donante y los espermatozoides de la pareja de la receptora.

El proceso de la ovodonación es el siguiente:

  • Un equipo de expertos selecciona el óvulo de una donante anónima. La donante se elige en función de aspectos como la compatibilidad médica o que sus rasgos genéticos se adapten al máximo a los de la futura madre.
  • Se realiza un matching genético para comprobar que los gametos de la donante y de la pareja masculina son compatibles.
  • El óvulo seleccionado se insemina en el laboratorio a través de una Fecundación In Vitro (FIV).
  • Para garantizar el éxito de esta técnica la mujer receptora debe preparar su endometrio para la transferencia y posible anidación del embrión. Normalmente se recurre a la administración de estrógenos a través de un ciclo de Terapia Hormonal Sustituida (THS).
  • El embrión obtenido mediante FIV es transferido a la paciente entre 4 y 6 días después de la fecundación.

Aunque es similar,  la ovodonación no debe confundirse con la donación de embriones. En la primera es la donante quien, de forma anónima y altruista, dona sus ovocitos para ayudar a otras mujeres a ser madres; la segunda es resultante de parejas que, tras someterse a una técnica de reproducción asistida, deciden donar sus embriones para ayudar a otras parejas o mujeres a conseguir un embarazo.

 

La ovodonación: para quién está recomendada esta técnica

La ovodonación no está recomendada para todas las personas. Descubre si cumples alguno de los perfiles antes de introducirte en esta técnica de reproducción asistida.

  • La mujer tiene una edad avanzada.
  • En caso de ausencia congénita de gónadas.
  • Cuando los ovarios son inaccesibles para la obtención de ovocitos.
  • En casos de fallo ovárico por menopausia o fallo ovárico precoz
  • En mujeres que se han sometido a una cirugía ovárica radical por cáncer, endometriosis grave o infecciones pélvicas.
  • Si una mujer no puede utilizar sus propios ovocitos por mala calidad, por enfermedades hereditarias o por alteraciones genéticas.
  • Cuando se han producido fallos repetidos en ciclos de Fecundación in Vitro.
  • En caso de abortos de repetición causados por problemas en la implantación o en el desarrollo del embrión.

En todos los casos,  y aunque la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida no marca un límite para someterse a un tratamiento de reproducción asistida por ovodonación, las clínicas de fertilidad establecen los 50 años como edad límite para realizar un tratamiento de estas características por un posible deterioro en el útero de la mujer receptora.

 

Beneficios y riesgos de la ovodonación

Para muchas mujeres la ovodonación es la única alternativa para tener un hijo. Se trata de una técnica muy segura tanto a nivel legal como médico. Todas las donantes de óvulos deben tener entre 18 y 35 años y gozar de buena salud a nivel físico y emocional, tener un historial genético acorde con los requisitos de la legislación vigente sin antecedentes de enfermedades hereditarias en su familia y poseer una buena reserva ovárica. Para confirmar estos parámetros se realizan a la donante diversos exámenes (para confirmar la normalidad del aparato reproductor así como una evaluación ginecológica y médica completa).  Éstos exámenes, unidos a su juventud, garantizan la calidad de sus ovocitos.

Por otra parte, la ley establece el anonimato total de la donante. Aún así es relativamente común que las mujeres que recurren a la ovodonación presenten ciertas tensiones por cuestiones sobre la salud o el aspecto físico de la donante. Por eso muchas veces los futuros padres son informados sobre las características físicas de la misma.

Por último, entre los beneficios de la ovodonación destacamos:

  • El control de gametos es total desde su extracción hasta la fecundación.
  • La fecundación se realiza de forma controlada en el laboratorio.
  • La madre receptora no debe someterse a tratamientos hormonales fuertes como la estimulación hormonal ovárica.
  • La transferencia embrionaria es un proceso rápido que no requiere anestesia ni sedación.
  • De todas las técnicas de reproducción asistida, la ovodonación es la que menor riesgo de aborto presenta por enfermedades cromosómicas ligadas a la edad de la paciente.
  • El desarrollo del bebé transcurre como si hubiera sido concebido de forma “natural”.
  • Los embriones sobrantes del este ciclo pueden congelarse y ser utilizados en el futuro para tener otro hijo.

En todo caso, para la mujer receptora puede ser complejo asimilar que su bebé tendrá una carga genética distinta a la suya. Por eso es importante que durante el proceso se cuente con apoyo psicológico profesional en caso de ser necesario.

Qué implica ser donante de óvulos

Al igual que puedes recibir un tratamiento de ovodonación, puedes ser tú la donante de óvulos para que otra mujer con problemas de fertilidad pueda conseguir su sueño de ser mamá.

Lo primero que debes tener en cuenta es que la donación de óvulos es totalmente gratuito y se realiza de forma anónima. Pese a ello, para ser ovodonante has de cumplir una serie de requisitos por Ley. Y es que la legislación española que se encarga de regular las técnicas de reproducción asistida (Ley 14/2006), considera como mínimos los siguientes requisitos:

  • Ser mayor de edad.
  • Menor de 35 años. Ya que a partir de esa edad podría derivar en malformaciones cromosómicas.
  • Tener una buena salud a nivel físico y emocional.
  • Capacidad de concebir.
  • No haber sido madre en más de 6 ocasiones.
  • No sufrir enfermedades que puedan afectar a sus descendientes (genéticas, hereditarias, infecciosas).

Es por ello que, para ser donante de óvulos, tendrás que cumplir las condiciones anteriores. Pese a ser un acto anónimo, has de saber que, las madres receptoras de óvulos tendrán acceso a tu información general. Eso sí, nunca incluirá tu identidad.

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